último número
Último número
lo destacado
N° 206
ENERO 2013

No es la primera vez que ARKINKA dedica ediciones a la arquitectura reciente chilena. Siguiendo una orientación periodística que procura difundir - en la medida de sus posibilidades – su evolución en los países latinoamericanos que lideran la producción contemporánea en términos de calidad y difusión, en los últimos números hemos consignado algunos de los ejemplos que consideramos más significativos entre los que han destacado los últimos años en Colombia y Méjico, como antes lo hiciéramos con Argentina, Brasil, Ecuador y Bolivia. Ahora, porque la importancia del caso lo merece, damos a conocer un segundo tramo de la obra chilena.

Nos ocupamos de la arquitectura latinoamericana no por un espíritu regionalista o afectivo. Lo hacemos porque consideramos que, estando nuestro continente constituido por naciones que tienen un pasado en muchos aspectos compartido, nuestra evolución contemporánea surge de situaciones de pobreza y de atraso empresarial y tecnológico que permiten juzgar su estado actual desde una perspectiva compartida. Ciertamente, no creemos que la arquitectura constituya un factor preponderante que defina las condiciones del desarrollo económico, la justicia social o los avances tecnológicos. Pero sí que representa una dimensión fundamental y destacada de la situación social y cultural alcanzada por la comunidad latinoamericana desde que hace pocas décadas empezó a desligarse de los lastres políticos y los prejuicios ideológicos que la mantuvieron privilegiadamente atada al Tercer Mundo durante más de un siglo.

De allí que en la actualidad la arquitectura constituya un barómetro sumamente expresivo de la realidad del crecimiento operado en nuestros países colindantes o cercanos, no sólo en tanto sus edificaciones expresan la evidencia irrefutable de los contenidos políticos o la madurez cultural que va incorporándose al devenir de nuestras sociedades, sino también una manifestación de las costumbres democráticas que han ido adquiriéndose a lo largo de ese proceso. De allí que no sólo importe juzgar, con ojos cultivados en la apreciación documentada y exigente de la condición global de ese oficio, las obras principales recientemente realizadas en torno a nuestra realidad. Interesa también verificar que esa producción proviene de un manejo abierto, plural y compartido del accionar profesional e institucional, una experiencia que indiscutiblemente explica en  gran parte su madurez y su influencia como consecuencia del hecho de que en su  gran mayoría los encargos principales se adjudican por  concurso, y que la elección de los proyectos construidos es puesta en manos de jurados intachables y experimentados.

Es sobre todo la carencia de esta práctica la que nos ubica a los peruanos aun muy por detrás en lo que a calidad, pertinencia y sentido social se refiere, de lo alcanzado en la gran mayoría de la comunidad arquitectónica latinoamericana.

Si desea revisar este y otros contenidos de ARKINKA puedes suscribirte a nuestra revista

suscríbete a ARKINKA

o solicitar información sobre nuestras tarifas a

info@arkinka.net